
Valpierre.
En el término municipal de Hormilla se encuentran restos de la calzada romana que unía Briviesca con Tarragona, y que atravesaba el lugar de Valpierre.
La mansión romana de Atiliana ha sido buscada por muchos autores y algunos son de la opinión de localizarla en terreno comunero de Valpierre en término de Hormilla.
La primera mención documental de Hormilla data del año 1039, en que Azenari Sánchez donó al monasterio de San Millán de la Cogolla y a su abad Gómez unas heredades en Fermoella de Arriba (Hormilla). Poco después aparece de nuevo citado en una donación hecha el 13 de marzo de 1055 por el rey Sancho de Peñalén y su madre la reina doña Estefanía.
Ambos devuelven al monasterio de San Millán una viña dada anteriormente al monasterio por el señor Azenar Sánchez que el rey García el de Nájera (padre y esposo respectivamente) se había apropiado.
En tierra de Hormilla sitúan algunos autores la batalla que enfrentó a Don Sancho Abarca rey de Navarra, con el conde castellano Fernán González, en el siglo X. Este último resultó vencedor en una batalla descrita con mucha precisión por los autores riojanos como el Padre Mateo de Anguiano.
Otros autores cuentan la suerte de la batalla de forma contraria, siendo ganador el navarro y cayendo prisionero el conde castellano. La tradición oral dice que el conde Fernán González estuvo prisionero en el castillo de Daroca, que es un cerro próximo a esta localidad.
Parece que el lugar de Valpierre ha sido propicio para las batallas ya que se dio otra en el siglo XII, entre Don Sancho III rey de Castilla y Don Sancho el Sabio de Navarra. Después de una larga lucha quedaron vencedores los castellanos haciendo huir a los navarros.
En el siglo XIV fue escenario de otras batallas entre los hermanos Don Pedro I el Cruel y Don Enrique de Trastamara que se había proclamado rey de Castilla en Burgos en 1366.
Hormilla fue villa de realengo con voto en la Junta de Valpierre. Esta Junta de Valpierre poseía un terreno, con casa de Juntas que era propiedad de los siguientes pueblos limítrofes: Alesanco, Azofra, Bañares, Briones, Zarratón, Hervías, Hormilleja, Hormilla, Rodezno, San Asensio y San Torcuato. La superficie de este terreno juntero era de 200 has.
Formó parte de la provincia de Burgos hasta la creación de la provincia de Logroño (Real Decreto suscrito por Javier de Burgos el 30 de noviembre de 1833) Un año más tarde, dividida la provincia en nueve partidos judiciales, se integró en el de Nájera.
En el censo de población de la corona de Castilla del siglo XVI, aparece en el artículo de Nájera empadronada por 90 vecinos (300 almas).
En el “Diccionario Geográfico”,, publicado en Barcelona en 1830, recoge una población de 116 vecinos (589 almas). En el censo de la provincia de Logroño de 1840 registra una población de 90 vecinos (398 almas).
El patrono de Hormilla es San Martín, cuya fiesta celebramos el 11 de noviembre.
Hijo ilustre de esta villa fue Sancho de Londoño, célebre general y tratadista del siglo XVI. Nacido hacia 1535 en el seno de una antigua y renombrada familia de la región, pronto se alistó al servicio de las armas y se hizo célebre en las campañas de Flandes a las órdenes del duque de Alba. Por encargo de éste, Londoño estudió y elaboró unas reglas para el ejército. Este pionero estudio sobre la materia se publicó en un libro titulado “Discurso sobre la forma de reducir la disciplina militar al mejor y antiguo estado”. El éxito fue tan grande que en seis años se hicieron tres ediciones en Bruselas y Madrid. Asimismo escribió otros dos libros sobre la materia titulados “Arte Militar” y “Comentario hecho por el ilustre caballero Don Sancho de Londoño”.
Desde mediados del siglo XV, se crea en Hormilla un Mayorazgo bajo el apellido de los Londoño. En Hormilla, sus titulares disponían de Heredades, que alquilaban a sus habitantes bajo un concepto de renta perpetua, que daría lugar a innumerables pleitos.
(Enciclopedia de La Rioja, H.E.S.A. 1983; Ficha datos municipio de Hormilla en www.larioja.org)